Header logo

¿Te imaginas un mundo sin tantos autos?

Tener un auto ya no es un lujo. A lo largo del tiempo, se ha convertido en una necesidad. Es muy normal ver familias que cuentan con al menos un auto. Todos podemos acceder fácilmente a un auto; es más, en muchos países te entregan uno 0km con mostrando tu identificación. Hay otras que adquieren diferentes modelos por integrante. ¿Es realmente necesario? Tal vez no. De hecho, un solo auto por familia a veces es demasiado. 

En la actualidad, las ciudades están hechas por vehículos y el tránsito, en muchos momentos  del día, parece imposible. ¿Media hora? ¿Una hora?... Hasta dos horas podrías quedar atascado en medio de una cola de vehículos. Si bien es cierto que nos facilitan la vida porque nos permite llegar a lugares y distancias a nuestra disposición, no podemos negar que ya hay bastantes en las calles. 

Esto lo hablamos basados en tiempos pasados. Ahora, en épocas de cuarentena y de soledad en la mayoría de las avenidas de tu ciudad, ¿te imaginas una vida sin tantos autos? 

Ya es un hecho que en nuestras condiciones actuales, la tecnología manda. Las telecomunicaciones y virtualidad, están permitiendo que la rutina se mantenga en cierta medida. Aunque no todos cuentan con el privilegio de teletrabajar, muchas de las actividades laborales se coordinan a través de videoconferencias y medios electrónicos. 

Posiblemente preferirás consumir lo local, lo que te queda más cerca de casa. Al no tener vehículos propios, no vas a perder tiempo trasladándote para comprar en el supermercado del otro lado de la ciudad. Vas a querer ahorrar tiempo y dinero haciendo tus compras en la tienda de tu barrio. 

El transporte público y el uso de aplicaciones sería fortalecido. Si tienes al alcance una buena ruta que te lleve a donde necesitas o, si prefieres y confías en una aplicación de transporte segura como inDriver, evitarías que las calles estuvieran llenas de tantos vehículos. Sería mucho más práctico, ahorrarías en gastos y ayudarías de una manera amigable al medio ambiente. 

Nuestras calles serían más peatonales. Tendríamos más espacios para caminar y compartir con familia y amigos. Seguramente tendríamos más lugares para sentarnos y compartir un buen café. Habría menos ruido y podríamos disfrutar de una interesante revista o una novela. Se vale soñar.