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¿Antojos de dulce?

Nuestro cuerpo está programado para que nos guste el dulce. Es un placer tan delicioso y difícil de controlar, tanto que si no educamos nuestra mente, nos puede traer consecuencias complejas. Solo hay unos pocos privilegiados que no gustan para nada del azúcar, y eso en cierta medida, es porque nunca han estado acostumbrados a consumirla. 

¡Ojo!, no se trata de evitar de manera extrema algo que disfrutas, solo de cuidarte durante tus días de aislamiento social (y consolidando una relación balanceada con tu placer favorito). 

Los frutos secos son una gran alternativa para calmar tus ansias de comer dulce, además de aportar potasio, calcio, magnesio, fósforo, entre otros. Puedes tener a la mano unas cuantas uvas pasas o maní natural... tal vez un poco de granola sin azúcares añadidos.

No te resistas mucho al chocolate, un poco no te hará daño. De hecho, consumir chocolate es muy bueno para tu salud ya que es el baremo más saludable. Trata en lo posible de conseguir uno con más de 70% de cacao y menos azúcar. Te aseguramos que disfrutarás más de su verdadero sabor. 

Una porción de yogur con miel te dará una satisfacción incomparable. Es refrescante, aporta una cantidad de dulce perfecta y ayuda a tu digestión. Es delicioso a temperatura ambiente, pero puedes preparar una copa de frutas con yogur y miel, ponerla en el refrigerador por algunos minutos y ¡listo!.

Si te gusta el ácido, puedes probar de unos trozos de manzana verde con zumo de limón y una pizca de sal. Esta simple receta es deliciosa y eliminará tus ganas de dulce; además resulta ser de lo más saciante. No olvides beber agua durante el día para mantener tu cuerpo hidratado y fresco. 

Puedes iniciar con estas pequeñas preparaciones para acostumbrar a tu cuerpo a evitar tanto dulce como normalmente lo consumes. Con el tiempo ya ni sentirás las ganas de una bolsa llena de caramelos, ¿no crees?.